Penitencia

confesion1

Kyrie Pantokrator

Oración de Manasés 1-2, 4, 6-7, 11-15 (Este libro apócrifo no se encuentra en la Biblia “Dios habla hoy” ni en la Biblia de Jerusalén.)

(Especialmente adecuado para usarse en Cuaresma y en otras ocasiones de penitencia)

Señor Dios, Rey del universo, Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, y de todo su justo linaje: Tú hiciste los cielos y la tierra, con toda su inmensa formación. Ante tu presencia todas las cosas se estremecen con temor; tiemblan a causa de tu poder. Sin embargo, tu benigna promesa es inmensurable, y sobrepasa cuanto podemos sondear.

Señor, tu compasión es abundante, paciente y rica en misericordia.

Retienes tu mano; no nos castigas como lo merecemos.

Por tu gran bondad, Señor, has prometido el perdón a los pecadores, para que se arrepientan de su pecado y sean salvos.

Ahora, Señor, doblo la rodilla de mi corazón, y apelo a ti, confiado en tu bondad misericordiosa.

He pecado, oh Señor, he pecado, y reconozco a fondo mi iniquidad. Por tanto, humildemente te imploro: ¡Perdóname, Señor, perdóname!

No permitas que perezca en mi pecado, ni me condenes a las honduras del abismo.

Pues tú, Señor, eres Dios de los que se arrepienten, y en mí manifestarás tu benevolencia. Indigno como soy, tú me salvarás, de acuerdo con tu piedad inmensa, y cantaré sin cesar tus alabanzas todos los días de mi vida.

Todas las potestades celestiales te aclaman, y tuya es la gloria por los siglos de los siglos.

Amén.