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ESTATUTOS DE LA IGLESIA CRISTIANA ECUMÉNICA DE MARÍA MAGDALENA
ICREMM

 

PREAMBULO

Según las enseñanzas de las Sagradas Escrituras (La Biblia), Dios ha hecho a todos los redimidos por su Hijo Jesucristo, miembros de su Iglesia, única y universal. Reflejo de esta Iglesia es la agrupación de cristianos en el ámbito de una Iglesia local y visible, para adorar a Dios, cultivar la unidad espiritual, y extender el reino de Dios, a ejemplo de la Iglesia primitiva (Hch. 2:42-47).

Como en la Iglesia todo debe funcionar ordenada y decentemente (Col. 2:5; 1 Co. 14:33 y 40), establecemos en el presente documento la Constitución que regirá los asuntos internos y externos de la misma, al amparo de los derechos reconocidos en la Constitución Española, y en la Ley Orgánica de Libertad Religiosa, del 5 de Julio de 1980.

La Iglesia Cristiana Reformista y Ecuménica de María Magdalena se rige en todos los órdenes de su actividad, enseñanza y gobierno por la Palabra de Dios (la Biblia), y es autónoma en relación a otras Denominaciones religiosas.

Esta es una Iglesia Cristiana, Reformista y Ecuménica, que respeta y acoge a cualquier otra denominación religiosa cristiana ecuménica, en base al mutuo respeto y diálogo interreligioso para construir mas sólidas bases de entendimiento en la Fe de Cristo.

CAPITULO PRIMERO

DENOMINACION, CONFESION, AMBITO, DURACION Y DOMICILIO

Art. 1Denominación

Esta entidad religiosa se denomina Iglesia Cristiana Reformista y Ecuménica de María Magdalena (ICREMM) y en lo sucesivo, en este documento se denominará también “la Iglesia ”.

Art. 2Confesión

La Iglesia Cristiana Reformista y Ecuménica de María Magdalena se adhiere sin reservas a las Sagradas Escrituras, del Antiguo y Nuevo Testamento, como la Palabra revelada de Dios, suficiente y perfecta, y la considera única fuente de doctrina para la fe, y suprema rectora de normas de vida. Además reconoce como exposición e interpretación correcta de la Biblia, cualquier interpretación que bajo el prisma cristiano de la fe individual pueda surgir de la diaria lectura, estudio y comprensión del citado Libro sagrado, y sea comúnmente aceptada por todos los componentes de la Asamblea General.(Art.17) y del Consejo Directivo (art.21)

Art. 3Duración y ámbito de actuación

La Iglesia tendrá duración ilimitada, y desarrollará sus actividades en todo el territorio nacional, pudiendo establecer y acoger congregaciones (Iglesias locales), centros e instituciones religiosas, de servicio y/o bien público, que se identifiquen con la Confesión de fe de la Iglesia , y suscriban el presente Estatuto. Para todos los casos, hará falta el acuerdo previo del Consejo Directivo, y posterior ratificación de la Asamblea de la Iglesia .

Art. 4Domicilio

El domicilio legal se establece en Calle Juan Manuel Duran González, 17-3º A 35007 Las Palmas de Gran Canaria; si bien la Iglesia queda facultada para trasladarlo, previo acuerdo del Consejo Directivo, y posterior ratificación de la Asamblea.

 

CAPITULO SEGUNDO

FINES Y FACULTADES

Art. 5Fines

Los fines de la Iglesia Cristiana Reformista y Ecuménica de María Magdalena son:

a) El establecimiento y sostén del Ministerio Público de la predicación de la Palabra de Dios y la administración de los santos sacramentos, y con ello el establecimiento y la práctica del culto público a Dios (Hch. 14:23; 20:28: 2 Co. 5:18-20; Ef. 4:11-12; 1 Co. 12:28-30; 9:14; Gá. 6:6-7; 1 Ti. 5:17-18; 1 Ts. 5:12-13; He. 13:17).

b) El ejercicio de la disciplina eclesiástica según Mateo 18:15-18; Gá. 6:1; 1 Co. 5:13.

c) El reconocimiento del necesario protagonismo de la mujer, y la incorporación de ésta a la función eclesiástica y su disciplina, según I Pedro 2,9 y Romanos 12,1-2

d) El cultivo de la comunión fraternal con los que profesan la misma fe (Ef. 4:3-5; He. 10:28; Jn. 13:34-25; 15:12-17; Ro. 12:10; 1 P. 1:22; 1 Jn. 3:11-23; 3:14; 4:21).

e) La extensión del reino de Dios mediante la obra misionera y evangelizadora, según la voluntad de Cristo y los apóstoles: Mr. 16:15; 1 P. 2:9; Mt. 4:19; Hch. 1:8.

f) El reconocimiento de la existencia de otras denominaciones religiosas y el establecimiento de un diálogo interreligioso con las mismas, en busca del ecumenismo real mas allá de los intereses de cualquier partidismo o posicionamiento religioso, que haga posible el entendimiento de que la Fe en Dios trasciende la naturaleza humana y es al mismo tiempo inherente a la misma, no pudiendo ser coartada o delimitada por principios dogmáticos inamovibles.

g) La educación cristiana de los niños y jóvenes, y de cuantos voluntariamente la soliciten o acepten (2 Ti. 3:15-17; Dt. 6:7-9; Ef. 6:4; Mt. 28.18-20).

h) El servicio cristiano a las necesidades espirituales, físicas y materiales de los miembros de la Iglesia, y a todos los que lo necesiten, soliciten o acepten voluntariamente (Hch. 2:44-45; Gá. 6:10).

Art. 6Facultades

Para la consecución de sus fines la Iglesia tendrá las facultades que, a modo enunciativo y no limitativo, se exponen:

a) Realizar obra misionera, constituyendo congregaciones organizadas de quienes libre y voluntariamente confiesen la misma fe.

b) Adquirir, acondicionar, mantener y gravar toda clase de bienes muebles e inmuebles.

c) Constituir, edificar, apoyar y sostener centros de asistencia espiritual, cultural, educacional y social en general.

d) Desarrollar cuantas acciones contribuyan al cumplimiento de los fines de la Iglesia y al bienestar de sus miembros y de la sociedad en general.

e) Editar, imprimir, adquirir y distribuir materiales, así como utilizar los medios de comunicación.

f) Solicitar, recibir, contribuir y administrar fondos. Constituir o abrir cuentas corrientes, retirar total o parcialmente fondos, disponer, extinguir y cancelar cuentas corrientes, a vista, de crédito, a plazo fijo o de ahorro; depósitos en metálico, valores y efectos públicos de toda clase, en Bancos, Cajas de Ahorro y Caja General de Depósitos. Cobrar y pagar mediante cuenta bancaria toda clase de cantidades, recibos y suministros; domiciliar el pago y cobro y dar órdenes oportunas; cobrar dividendos y beneficios. Obtener créditos bancarios mediante letras de cambio; librar, endosar, aceptar, avalar, cobrar, pagar, descontar y protestar letras de cambio, talones, cheques, pagarés y demás documentos mercantiles.

g) Realizar actos de disposición, contratación, administración, gestión, adquisición o enajenación de bienes. Contratar y ser contratada, y ejercitar todos aquellos derechos reconocidos en la Constitución y en las Leyes vigentes.

Art. 7Relaciones internacionales

La Iglesia Cristiana Reformista y Ecuménica de María Magdalena, aunque mantiene su personalidad jurídica propia, sostiene relaciones ecuménicas con la Iglesia Ecuménica de San Pedro y San Pablo, y la Iglesia Luterana Evangélica de España, así como con todas las Iglesias, Federaciones, Asociaciones u Organizaciones Eclesiásticas, con las cuales establezca relaciones y tratados inter-confesionales y de fraternidad en la Fe. En virtud de esta relación, para el mejor cumplimiento de los fines religiosos de ambas entidades, podrán establecerse acuerdos de colaboración entre las mismas.

CAPITULO TERCERO

MEMBRESIA

Art. 8Membresía

A – Se llega a ser miembro de esta Iglesia por medio del santo bautismo, y/o por una resolución de la Asamblea General. Los integrantes de esta Iglesia pueden ser:

1 – Miembros generales; 2 – miembros comulgantes; y/o 3 – miembros votantes.

1 – Miembros generales son todos los miembros que han sido bautizados, sin distinción de sexo ni edad -incluyendo niños, comulgantes y votantes- y que perseveran en el pacto bautismal, viviendo como corresponde a cristianos (Gá. 3:26-27; Ef. 2:19-22; 1 Pr. 2:9).

2 – Miembros comulgantes son todos los que fueron instruidos en las verdades fundamentales de la fe cristiana, y prestaron voto de lealtad a Cristo y a su Iglesia (profesión de fe o confirmación). Miembros en condiciones de examinarse a sí mismos. Capaces de distinguir la comunión cristiana y sus características, de otras religiones, del ateísmo y de las sectas (1 Co.11:28-29; 1 Co. 10:17; Ro. 16:17; 2 Co. 6:14-18).

3 – Miembros votantes pueden ser todos los comulgantes mayores de edad. Para ello se deberá solicitar al Consejo Directivo su admisión como votantes. La admisión deberá ser ratificada (o rechazada) por asamblea, y será válida después de la firma de aceptación de este Estatuto, en el Registro (o Libro) de Miembros Votantes (1 Co. 14:40; Ef. 4:11-16; Mt. 18:18-20; Gá. 6:1; 1 Co. 5:13).

Art. 9Derechos de los Miembros en General

1 – Recibir la asistencia, servicios y atenciones espirituales propios de una Iglesia Evangélica Luterana Cristiana Reformista para con sus miembros (la Santa Cena está reservado a los miembros comulgantes de esta Iglesia, y a los visitantes que confiesen la misma fe).

2 – Participar en las Asambleas Ordinarias y Extraordinarias de la Iglesia ( el voto está reservado a los miembros votantes).

3 – Someter a consideración del Consejo Directivo los asuntos que considere pertinentes para el mejor logro de los fines de la Iglesia .

4 – Recibir un ejemplar del presente Estatuto y ser informado de las resoluciones adoptadas por los órganos rectores, y las actividades y proyectos de la Iglesia .

5 – Usufructuar los bienes comunitarios en la forma establecida para ello.

Art. 10Derechos de los Miembros Votantes

1 – Representar a la Iglesia , participando en sus Asambleas Ordinarias y Extraordinarias.

2 – Extender el llamado al Pastor (y eventualmente rescindirlo, conforme a lo previsto en este Estatuto).

3 – Proponer, elegir, y ser elegidos para desempeñar los cargos y comisiones especiales de la Iglesia (y eventualmente rescindir en sus funciones a quienes corresponda, de conformidad con lo previsto en este Estatuto). (1 Co. 14:40; Hch. 14:23; 20:28; Ef. 4:11-12; 1 Ts. 5:12-13).

Art. 11Obligaciones de los Miembros en General

Para el logro de los fines de la Iglesia los miembros se comprometen a:

1 – Hacer uso diligente de los Medios de Gracia (la Palabra de Dios y los Santos Sacramentos), conforme al ejemplo de la Iglesia primitiva (Hch. 2:42; Mt. 28:19-20; He. 10:25).

2 – Contribuir al alcance de los fines de la Iglesia cumpliendo con las responsabilidades de sus cargos, comisiones o mandatos encomendados y libremente aceptados.

3 – Contribuir al sostenimiento de la Iglesia con sus ofrendas y servicios, libre y voluntariamente (2 Co. 9:7; 1 Co. 9:14; Gá. 6:6; 1 P. 4:10).

4 – Cumplir y hacer cumplir lo previsto en este Estatuto, en el Reglamento de Régimen interno (si hubiere uno, debidamente aprobado en Asamblea), y en los acuerdos válidamente adoptados por el Consejo Directivo y la Asamblea de la Iglesia.

5 – Honrar a los Pastores, maestros, dirigentes y demás miembros de la Iglesia, contribuyendo en cuanto les sea posible a la edificación espiritual de la misma (He. 13:7; Gá. 6:6-7; 1 Ts. 5:12-13; Ef. 4:1-6; Ro. 14:19; 1 Co. 14:26).

6 – Velar por la educación cristiana de sus hijos y ahijados, en el hogar y en la Iglesia (Dt. 6:6-9; 2 Ti. 3:15-17; 1 P. 2:2; Ef. 6:4).

Art. 12Obligaciones de los Miembros Votantes

1 – Participar regularmente de las Asambleas Ordinarias y Extraordinarias de la Iglesia .

2 – Ejercer la disciplina eclesiástica, según lo previsto en la Biblia y este Estatuto (Mt. 18:18-20; Gá. 6:1; 1 Co. 5:13).

3 – Atender todos los asuntos relacionados con la propiedad, el orden y la buena marcha de la Iglesia .

Art. 13 Baja de los miembros

Se pierde la condición de miembro:

1 – Por voluntad propia, solicitándolo al Consejo Directivo.

2 – Por traslado fuera de la jurisdicción de esta Iglesia , que impida la participación regular en las actividades de la misma. (En ese caso, el Consejo Directivo extenderá la correspondiente carta de traslado a otra iglesia de igual confesión más cercana, previa petición oral o escrita del interesado).

3 – Por exclusión pronunciada en la Asamblea, de conformidad con Mt. 18, si abandona la fe y la práctica de la Iglesia.

4 – Por fallecimiento

Art. 14Disciplina de los Miembros

El carácter y la finalidad de la Iglesia Cristiana determinan un profundo sentido de responsabilidad en cada uno de sus miembros, de adecuar sus vidas a la voluntad de Dios, y del constante cuidado pastoral mutuo. En ese sentido es responsabilidad primordial del Pastor y del Consejo Directivo el cuidado, la corrección y exhortación de los miembros de la Iglesia, siguiendo el procedimiento establecido en Mt. 18:15-17. Como medidas extraordinarias de esta corrección y exhortación se prevé la aplicación de sanciones disciplinarias, las cuales se ajustarán a las siguientes normas:

A – El Pastor, el Consejo Directivo y la Asamblea podrán imponer sanciones disciplinarias a los miembros que se aparten de los principios doctrinales de la Iglesia, o de las normas contenidas en este Estatuto.

B – La disciplina solo afectará los derechos reconocidos en el presente Estatuto a los miembros de la Iglesia.

C – En el proceso disciplinario se dará oportunidad de ser oído al interesado.

D – El Pastor podrá suspender temporalmente la participación del miembro en falta en la Santa Cena. Sin embargo, el cese anticipado del cargo o ministerio que desempeñe un miembro en falta, deberá ser decidido por el Consejo Directivo, y ratificado o rectificado por la Asamblea. La exclusión ha de ser pronunciada por la Asamblea.

E – Todas las sanciones, incluso la exclusión, tienen como fin la restauración de la persona, y por ello serán consideradas como temporales, hasta que se verifique la rehabilitación.

CAPITULO IV

ASAMBLEAS

 

Art. 15Constitución de la Asamblea General

La Asamblea General está constituida por todos los miembros votantes de la Iglesia , inscritos en el registro correspondiente. Los miembros no votantes de la Iglesia podrán participar de las reuniones de la Asamblea, con voz pero sin voto.

El Consejo Directivo y el Pastor podrán permitir la asistencia a las reuniones de la Asamblea, con voz pero sin voto, de personas que no siendo miembros, participan en actividades de la Iglesia , y están interesados en ella.

La Asamblea General quedará válidamente constituida en primera convocatoria con la asistencia de la mayoría de los miembros votantes, y en segunda convocatoria cualquiera fuere el número de miembros votantes asistentes, excepto en los casos que estatutariamente se establece un quórum mayor.

Art. 16Reuniones y Convocatorias

La Asamblea General se reunirá una vez al año, convocada por el Consejo Directivo, para tratar por los menos los puntos 1, 2, 3 y 4 del Artículo siguiente (Art. 16).

La Asamblea General podrá reunirse en sesión extraordinaria, si fuese necesario. El derecho de convocar a la Asamblea General reside en el Consejo Directivo. Sin embargo, una tercera parte de los miembros votantes también puede solicitar al Consejo Directivo la celebración de una reunión extraordinaria de la Asamblea General, en cuyo caso el Consejo tiene la obligación de convocarla.

La petición de una reunión extraordinaria deberá ser presentada por escrito al Consejo Directivo, y con los temas a tratar. Las convocatorias a la Asamblea General se harán siempre por escrito, indicando lugar, fecha, horario y el Orden del Día. Las reuniones ordinarias han de ser convocadas con quince días de antelación como mínimo; y las extraordinarias con una semana de antelación, a no ser que motivos perentorios aconsejen una reunión urgente.

La convocatoria se anunciará en los cultos y reuniones de la Iglesia , y se colocará en los tablones de anuncios de la misma.

Art.17Facultades de la Asamblea General

Corresponde a la Asamblea General lo siguiente:

1- Afiliación y extinción de miembros votantes

2 – Consideración y aprobación, si procede, de los informes anuales estadísticos e historiales de la Iglesia (presentados por el Pastor, el Consejo Directivo y/o por quienes corresponda).

3 – Consideración y aprobación, si procede, de los estados económicos y los presupuestos de la Iglesia .

4 – Deliberación y decisión sobre aquellas cuestiones que le fueren planteadas válidamente por el Consejo Directivo.

5 – Autorizar los actos de compraventa o gravamen de bienes inmuebles que le sean sometidos a consideración por parte del Consejo.

6 – Extender el llamado y/o comisionamiento a Pastores, maestros, evangelistas y otros oficios religiosos.

7 – Elegir a los integrantes del Consejo Directivo y otras comisiones y cargos.

8 – Eventualmente, destituir a los Pastores y otros funcionarios de la Iglesia, como a los integrantes del Consejo Directivo y de otras comisiones, y proceder a la exclusión de miembros que se apartaron de la doctrina y práctica de la Iglesia, según Mt. 18:15-18.

Los Pastores, funcionarios de la Iglesia, e integrantes del Consejo Directivo podrán ser destituidos de sus cargos, siguiendo los pasos indicados en Mt. 18:15-17, por cualquiera de las siguientes razones:

A – Pertinaz insistencia en doctrinas y prácticas erróneas;

B – Vida escandalosa e impía;

C – Negligencia deliberada en sus funciones;

D – Incompetencia permanente.

Art. 18Quórum y Votaciones

Las resoluciones de la Asamblea General serán válidas contando con la mayoría devotos a favor, salvo en aquellos casos en los que el Estatuto establece otra cosa. El voto será secreto siempre que el presidente o cualquiera de los miembros lo solicite. En caso de empate, el presidente tiene el derecho de desempatar la votación. Las resoluciones legítimamente tomadas por la Asamblea serán obligatorias también para los miembros votantes ausentes.

CAPITULO V

DEL SAGRADO MINISTERIO Y OTROS CARGOS DE LA IGLESIA

 

Art. 19Llamado o Nombramiento

Nuestra Iglesia confía el oficio de Pastor, o el Sagrado Ministerio de la Palabra y los Sacramentos, únicamente a Pastores o Candidatos al Sagrado Ministerio, que:

A – Aceptan como nosotros la Palabra de Dios y las Confesiones de la Iglesia Cristiana y Reformista, como está expuesto en el Capítulo I, Art. 2 de este Estatuto.

B – Reúnen las cualidades requeridas por la Palabra de Dios (1 Ti. 3:2-6; Tit. 1:5-9).

C – Cuentan con el reconocimiento como Ministros de Culto (Pastores), o Candidatos al Sagrado Ministerio, de parte de Iglesias Evangélicas Cristianas que están en comunión de Púlpito y Altar con esta Iglesia (Iglesias con las que existe firmado un tratado interconfesional y de fraternidad en la fe).

A efectos terminológicos, se entenderán equivalentes los términos “pastor/a”, “predicador/a”, “sacerdote/isa”, o cuales quiera otros que hagan alusión al llamado al oficio religioso, según el presente Estatuto. Todo lo expuesto en este Artículo se aplica también al llamado de los Maestros de Religión. El llamado de los Pastores y Maestros es -normalmente, salvo que se indique lo contrario- por tiempo indeterminado.

El desempeño de estos cargos comenzará formalmente a partir de una instalación pública. El llamado a Pastores y Maestros ha de ser aprobado por unanimidad.

Art. 20Cese y vacante

Los Pastores y Maestros de Religión podrán cesar en sus funciones por voluntad propia, por el término de un determinado comisionamiento, por jubilación o por una resolución de la Asamblea General (Cap. IV – Art. 16). Los Pastores podrán solicitar períodos carenciales, durante los cuales todas o algunas de sus funciones quedarán interinamente a cargo de miembros idóneos.

Estos períodos requieren la aprobación previa del Consejo Directivo. Cuando el cargo de Pastor quedare vacante, ejercerán interinamente sus funciones Pastores de la misma Iglesia que residen en las proximidades, o miembros idóneos debidamente autorizados por el Consejo Directivo, debiendo iniciarse a la mayor brevedad posible las diligencias para el nombramiento de un nuevo Pastor.

CAPITULO VI

DEL CONSEJO DIRECTIVO

 

Art. 21Elección

Para la mejor marcha general de la Iglesia en los aspectos administrativo, ejecutivo y financiero, la Asamblea General de la misma, en reunión ordinaria, elegirá los integrantes del Consejo Directivo.

La elección se hará por mayoría simple, y voto secreto y directo. Podrán ser nominados y elegidos miembros votantes mayores de edad, que tengan una antigüedad mínima de un año como miembros de la Iglesia , adecuado conocimiento bíblico y buena conducta (Hch. 6:3).

Art. 22Integrantes y duración en el cargo

El Consejo Directivo de la Iglesia estará integrado por:

A – Un presidente

B – Un secretario

C – Un tesorero

D – Dos vocales: Un pro-secretario y un pro-tesorero)

Como también cualquier otro funcionario que la necesidad requiera. Los así electos, junto con el Pastor, conforman el Consejo Directivo de la Iglesia . Todos los integrantes del Consejo Directivo, a excepción del Pastor cuya duración en el cargo es indefinida, serán electos por el término de tres años, pudiendo ser reelectos.

Art. 23Funciones del Presidente y duración en el cargo

La presidencia de la Iglesia y de sus órganos rectores sólo podrá ser ejercido por un Pastor de la Iglesia . La duración en el cargo de la presidencia es indefinida, hasta que la Asamblea General por sí misma o por una propuesta del Consejo Directivo, decida efectuar una nueva designación.

El Presidente tendrá las siguientes atribuciones:

1 – Convocar, fijar el Orden del Día, y presidir las reuniones del Consejo Directivo de la Iglesia

2 – Convocar -en nombre y por resolución del Consejo Directivo- las reuniones de la Asamblea General, y presidirlas, siguiendo el Orden del Día establecido por el Consejo Directivo.

3 – Redactar y firmar la correspondencia y los documentos de la Iglesia.

4 – Representar legalmente a la Iglesia. En caso de ausencia del Presidente, si no constare delegación expresa, sus funciones administrativas serán asumidas por el Consejo Directivo.

Art. 24Funciones del Secretario

El Secretario desempeñará las siguientes funciones:

1 – Participar de las reuniones del Consejo Directivo y de la Asamblea General.

2 – Llevar al día y custodiar los libros de Registro y de actas de la Iglesia .

3 – Levantar acta y certificaciones de las reuniones del Consejo Directivo y de la Asamblea General, con el Visto Bueno del Presidente.

4 – Asistir al Presidente en la redacción de la correspondencia y de los documentos oficiales de la Iglesia . Las tareas mencionadas en los apartados 2 y 4 de este Artículo podrán ser delegadas por el Consejo Directivo, o por el Secretario, en la persona del Pro-secretario.

Art. 25Funciones del tesorero

El tesorero desempeñará las siguientes funciones:

1 – Participar de las reuniones del Consejo Directivo y de la Asamblea General.

2 – Llevar al día y custodiar toda la documentación contable.

3 – Dar cuenta al Consejo Directivo y a la Asamblea General de su gestión, y actuar de acuerdo a los criterios aprobados por dichos órganos.

4 – Asistir al Consejo Directivo en la preparación de los proyectos de presupuestos de la Iglesia .

5 – Intervenir en las operaciones económicas, ocuparse de efectuar los pagos de las obligaciones económicas, de conformidad con los establecido en este Estatuto y en las decisiones del Consejo Directivo o de la Asamblea General.

Las tareas mencionadas en los apartados dos, cuatro y cinco de este Artículo podrán ser delegadas por el Consejo Directivo, o por el Tesorero, en la persona del Protesorero.

Art. 26Funciones de los Vocales

A – Del Pro-secretario:

1 – Asistir a las reuniones del Consejo Directivo y de la Asamblea General.

2 – Reemplazar al Secretario en ausencia de éste, realizando sus funciones.

3 – Colaborar con el Secretario, si fuese requerido para ello (Art. 23, apartados 2 y 4).

B – Del Pro-tesorero:

1 – Asistir a las reuniones del Consejo Directivo y de la Asamblea General.

2 – Reemplazar al Tesorero en ausencia de éste, realizando sus funciones.

3 – Colaborar con el Tesorero, si fuese requerido para ello (Art. 24, apartados 2, 4 y 5).

Art. 27Otros cargos La Asamblea General,

El Consejo Directivo o el Pastor podrán establecer cargos, departamentos o responsabilidades. De no señalarse otro plazo, los responsables ejercerán sus funciones, bajo la supervisión del Pastor, durante un año, pudiendo ser reelegidos.

CAPITULO VII

EL PATRIMONIO

Art. 28Ofrendas y donaciones

Esta Iglesia tiene derecho a recibir recursos económicos y toda clase de bienes en forma de ofrendas, donaciones y liberalidades de sus miembros, y de cualquier otra entidad o persona, ya sea física o jurídica, tanto de España como del extranjero.

Los bienes muebles e inmuebles de esta Iglesia pertenecen a todos sus miembros.

En caso de cisma, de lo cual quiera Dios guardarnos misericordiosamente, todos los bienes muebles e inmuebles de la Iglesia quedarán en propiedad de los que permanezcan fieles a la Confesión de Fe de esta Iglesia , y a este Estatuto.

Art. 29Fin no lucrativo

Esta Iglesia no tiene fin lucrativo, y el patrimonio que pueda adquirir será propiedad de la misma y exclusivamente adscrito a sus fines. Queda totalmente excluido cualquier otro derecho personal que sobre el patrimonio pueda invocarse. Tampoco podrán ejercitar ningún derecho los miembros individuales o agrupados de la iglesia o aquellos que hubieren pertenecido a la misma.

CAPITULO VIII

MODIFICACION DEL ESTATUTO Y DISOLUCION

Art. 30Modificación del Estatuto y leyes suplementarias

El presente Estatuto podrá ser modificado, a propuesta del Consejo Directivo. Para ello será necesario convocar una reunión extraordinaria de la Asamblea General, siendo indispensable para cualquier modificación el voto favorable de las tres cuartas partes de todos los miembros votantes.

Sin embargo, los Artículos 2 (dos), 5 (cinco), 8A (ocho A) y 18 (dieciocho) son inalterables. El mismo procedimiento se habrá de seguir para la aprobación de un reglamento interno. Las leyes suplementarias, empero, no podrán contradecir a la Palabra de Dios y este Estatuto.

Art. 31Disolución

La disolución de esa Iglesia podrá llevarse a efecto, a propuesta del Consejo Directivo. Para ello será necesario convocar una reunión extraordinaria de la Asamblea General, siendo indispensable el voto favorable de las tres cuartas partes de todos los miembros votantes.

Acordada la disolución, la Asamblea General nombrará una co-Iglesia liquidadora, la cual una vez satisfechas las obligaciones económicas pendientes, si las hubiere, distribuirá el Patrimonio resultante entre Iglesias o instituciones cristianas reformistas que proclamen la misma fe y persigan los mismos fines.

CLAUSULAS ADICIONALES

PRIMERA:

Los Miembros de esta Iglesia no podrán interponer demanda o reclamación alguna contra la misma sin antes haberla sometido al Consejo Directivo de la Iglesia , o a la Asamblea General, convocada al efecto.

SEGUNDA:

Los cargos, servicios y comisiones que se desempeñen en la Iglesia son voluntarios y serán todos sin remuneración, excepto que la Asamblea General determine expresamente otra cosa